Según datos oficiales del Banco Central del Ecuador que recoge la calificación EMBI del Chase-JP Morgan.
Las operaciones financieras seguirán siendo costosas por el alto riesgo de hacer negocios en Ecuador. Las tasas de interés para préstamos seguirán siendo altas y por ende la producción se está estancando, las inversiones siguen desapareciendo y el desempleo se acelera a la par que los ingresos reales se reducen. No hay inversiones en petróleo, minería, industria o infraestructura.
El elevado gasto estatal y el desperdicio en subsidios amenazan la estabilidad del presupuesto del Estado y por ende la viabilidad de la economía ecuatoriana. El elevado gasto también ha disparado la inflación hacia dos dígitos, una barbaridad en una economía dolarizada. El fracaso económico propiciado por el economista Correa es evidente.