MNoticia en Ecuador Inmediato: Cancillería de Ecuador corrige versiones de supuesta aceptación de status para guerrilla colombiana
El Federalista: La declaración anterior debió causarle algunas úlceras a varios funcionarios del gobierno de Rafael Correa, porque además la diplomacia ecuatoriana ha tenido que quemar sus estrategias en la chimenea de la Cancillería, repensar y reescribir sus estrategias diplomáticas.El Ministerio de Relaciones Exteriores, ante versiones distorsionadas de las declaraciones del Presidente de la República emitidas el día de ayer a VTV/Telesur, transcribe a continuación el registro de las palabras del Presidente ecuatoriano:
“Para poder alcanzar ese estatus [de beligerante], lo dijimos, tendría [las FARC] que renunciar a esas prácticas que van contra los códigos de guerra -una guerra legítima-: secuestros, atentados que se pueden
calificar de terroristas, bombazos, etc. Si las FARC deja esas prácticas y cumple con las condiciones para ser tratada como una fuerza beligerante, es decir que controle un territorio, que tenga una fuerza armada organizada, que respete los códigos de guerra, los tratados de Ginebra, etc., por supuesto que tendríamos que reconocerla como fuerza beligerante y, ahí, convertirla en un interlocutor válido para, vía diplomática, vía política, tratar de alcanzar la paz.”
La respuesta de la Cancillería -a regañadientes por supuesto- desarma políticamente a las FARC, y le resta respaldo que este grupo desesperadamente necesita, le hacen un gran favor al pueblo colombiano y de carambola al gobierno de Alvaro Uribe. Probablemente Uribe pensó que obtendría un éxito militar y político al atacar al grupo terrorista en su refugio en Ecuador, pero nunca se imaginó cuanto. Paradójicamente los archivos de los computadores de Reyes políticamente y militarmente resultaron peor para las FARC que todos los blackhawks y supertucanos colombianos.
Al mostrar al mundo la connivencia de las FARC con altos funcionarios del gobierno ecuatoriano, Uribe logró que los servicios de inteligencia de medio mundo (incluso los de cruzando el Atlántico y el Mediterráneo) intervengan y que las diplomacias más importantes tomen nota. Un error diplomático de Ecuador y nuestro país aparecerá en la lista de países que colaboran con el terrorismo, sujeto a sanciones como el congelamiento de cuentas bancarias de funcionarios e investigación de sus patrimonios, de sus movimientos y de sus contactos. El buró político del gobierno lo sabe, la Cancillería lo sabe, las FF.AA. lo saben, los principales de la Asamblea lo saben (bueno estos quizá no).
Realmente al gobierno le asusta más este cúmulo de posibilidades más que si apareciese el video del reggaetón.
Rafael Correa ha encontrado como respuesta atacar a Lucio Gutiérrez, acción que dudosamente le reportará beneficios políticos, este ataque se nota como un intento desesperado de contrarrestar las pruebas que podría recabar Gutierrez en Colombia, pruebas que podrían aumentar el creciente desprestigio del gobierno y mucho más de la propia Asamblea Constituyente, pues esta, copada mayoritariamente por el gobierno, no va a investigar, tratará el tema muy ligeramente, si es que lo hace, y elevará más dudas en el público sobre qué es lo que esconden los funcionarios del gobierno y cuáles son sus amistades.
Sumado a todo esto, el apoyo local al gobierno decrece rápidamente por temas mucho más cotidianos como la escasez y alto precio de la leche, del pan, del aceite, de todo. El desempleo, que ya empieza a tomar características de pandemia, hace estragos en miles de familias; la violencia organizada cada vez más avezada y sin control, genera protestas.
Y encima a los chivos expiatorios el gobierno los hizo "secos" y fritangas. Porque ya no hay partidocracia ni pelucones a quien culpar. La gente toma conciencia de que el único culpable de este desgobierno es... ¿el propio gobierno?