El Federalista: Tal como los corruptos de cuello blanco que apelan a sus influencias para lograr algún objetivo espurio, el corrupto de cuello bordado apela a sus amistades con el vicerrector y el rector para expulsar a los estudiantes opositores del régimen, estudiantes que fueron agredidos por la turba correísta y reprimidos por la fuerza policial y militar."...y vamos a ver si ese Consejo Universitario de la Universidad Católica... la gran mayoría son amigos míos, el rector, el vicerrector, etc, vamos a ver si hacen lo que tienen que hacer, por favor aquí no caben medias tintas, en cualquier lugar del mundo estos desmanes implican la expulsión de estos chicos"
Los fascistas (léase gobiernistas) agreden, mandan a sus 400 esbirros a golpear a 50 opositores, envían a la fuerza policial a dar garrote a estudiantes desarmados. Pero y como si fuera poco, apelan al amiguismo, a la argolla y la corruptela, para expulsar a los opositores.
Incluso en el supuesto no consentido de que existiesen indicios de intento de agresión al primer mandatario, cabe un juicio justo a los presuntos agresores y sólo después de haberse probado su culpabilidad, cabe la expulsión, entre otras formas de sanción.
Pero desde luego los fascistas desdeñan y atropellan estos principios de justicia y debido proceso. Quieren que baste la voluntad del caudillo y el sometimiento servil de los subalternos como forma de proceso. Los fascistas desprecian el derecho, la justicia y la ley, desprecian las garantías constitucionales y los derechos humanos, desprecian las libertades y derechos individuales y en fin último desprecian la civilización.