Thursday, October 02, 2008

Salvataje bancario: EE.UU. se fue al diablo

Noticia en El Comercio: Senado de EE.UU. aprueba plan de rescate económico

El Senado de Estados Unidos dio hoy luz verde, por una mayoría de 74 votos contra 25, a un plan de rescate financiero que apoya más al ciudadano medio y que por tanto, podría ser más fácilmente aceptado por la Cámara Baja.


El Federalista: pero cuando este plan falle, y lo hará, la culpa recaerá sobre el capitalismo y no sobre la burocracia federal americana. Aquí analizaremos de volada algunas de las medidas tomadas.

Además, el texto incluye una propuesta para incrementar hasta 250 000 dólares las garantías que se aplican a los depósitos que los particulares y las pequeñas empresas tienen en los bancos, en caso de que alguno de estos entre en quiebra.
Esta es una estupidez del calibre y naturaleza idénticos a la de la creación de la AGD en nuestro país, esta medida reduce el incentivo de manejar bien los depósitos de los clientes, de modo que la sensación de seguridad temporal que ofrece esta medida volverá para morderles a los americanos en la forma de manejo poco responsable de la institución financiera. Desde luego ningún banquero quiere quebrar, pero una medida proteccionista como esta le permitirá a algunos ser más audaces y menos prudentes con sus operaciones.

Esta medida tiene una gran importancia para los bancos, pues evita la fuga de depósitos de las pequeñas entidades hacia las grandes, ante la sensación que tienen los clientes de que su dinero estará allí más seguro.

Falso. Como dije, esta medida ofrece una sensación de falsa seguridad e impide que el mercado se autoregule eliminando mal manejadas instituciones financieras grandes y pequeñas.

Otras incorporaciones al texto son la aplicación de nuevos incentivos fiscales para la promoción de las energías renovables y la imposición de una obligación a las compañías de seguros médicos para que cubran el tratamiento de enfermedades mentales, como lo hacen ya con las físicas.
El diablo puede llevarse a las energías renovables que subsidiadas por el gobierno han logrado en parte que los alimentos suban de precio internacionalmente (y mucho más en países mal manejados por gobiernos irresponsables como el nuestro). En cuanto a la imposición de los seguros médicos, aunque la medida parece sana -y comparto las intenciones- lo que resultará es en el encarecimiento de los servicios de seguro médico privados, quitándole la posibilidad de adquirirlos a las familias de clase media, resignándose a un seguro estatal de mala calidad.

Entre estas medidas "populares" está también la decisión de terminar con lo que se conoce como el "paracaídas dorado", es decir los sueldos tan enormes como blindados que cobran muchos ejecutivos de empresas de Wall Street. Ahora, el Gobierno elevará los impuestos a las empresas que paguen a sus directivos por encima de 500 000 dólares al año.
Y el coro de resentidos aplaude. Esta medida es un ataque a la libertad empresarial pues la facultad de dar altos salarios corresponde a la junta de accionistas de las empresas, y si estas dan megasalarios a ejecutivos clave es porque lo consideran necesario para mantenerlos al frente de delicadas operaciones financieras en lugar de que se vayan a empresas de la competencia. Es una pena que EE.UU. esté cayendo en la retórica igualitarista que ha arruinado a tantas naciones como la nuestra.

El candidato presidencial demócrata aseguró que si no se frena cuanto antes, la crisis financiera tendrá un efecto dominó en toda la economía y, tras observar el gran riesgo de recesión que existe, afirmó: "Esta no es sólo una crisis de Wall Street, es una crisis estadounidense".

Yo podía haber esperado este discurso del cretino de George W. Bush, amigo como el solo de los programas mercantilistas para beneficio de sus aportantes de campaña. Pero es el demócrata Obama quien expresa este discurso, sin sonrojo, imaginando que estatizar deudas privadas socializándo las pérdidas es una solución a la crisis financiera. Qué vergüenza, si yo fuese norteamericano Obama habría perdido mi voto, porque al menos sabría que esperar de McCain y los republicanos pero muchos demócratas dicen una cosa y hacen otra, cuestionan la guerra pero infaltablemente ponen los votos para su financiamiento, dicen defender a los trabajadores pero son afectos a imponer regulaciones que los afectan, cuestionan la dirección económica de Bush pero al mismo tiempo proponen un igual o mayor gasto e intervención federal, y así mil ejemplos.

Para finalizar, lo aprobado por el senado norteamericano que muy probablemente también será aprobado por la Cámara de Representantes, es un salvataje financiero que será costeado por los contribuyentes americanos, una política estatista similiar al New Deal en cuanto a creer infundadamente que la intervención del gobierno evitará males peores, males que el mismo gobierno ha provocado en buena medida manipulando tasas de interés y expandiendo el gasto público.

3 comments:

Groove said...

La cosa es grave, nos afecta a todos, son medidas deseperadas, pero allá la derecha no creo aproveche la situación para que el estado pague sus deudas a los acreedores como sucedió en nuestro país, y demás, quién creó la AGD? Respuesta: La derecha, o mejor dicho, la derecha torcida.

Fabricio Tedel said...

y que tiene que ver la derecha con el post? no conozco gente de derecha por aquí

y en todo caso aunque fuese de izquierda un gobierno no tiene por qué pagarle las deudas a los banqueros

quark schiz said...

Igual Obama es el mal menor. McCain es aun más idiota e intervencionista.