Friday, June 13, 2008

Y la tragicomedia se llama ¡el atentado!

Correa y su equipo parece que están recurriendo a todas las ideas sucias de una campaña electoral. Ahora aparece un supuesto atentado.

Noticia en El Universo: 4 detenidos por un supuesto complot

Los colombianos Óscar Peña, Óscar Jiménez y Édgar González, y el ecuatoriano Santos Camacho Sáenz fueron detenidos ayer bajo la sospecha de que planificaban un atentado en contra del presidente de la República, Rafael Correa.
Según versiones preliminares de la Policía Judicial, dos de ellos habrían sido capturados durante la madrugada al sur de Quito, mientras que los otros dos en los alrededores de la Plaza de la Independencia, frente al Palacio de Carondelet.
El fiscal Washington Pesántez confirmó la detención de los sospechosos y aseguró que sobre ellos pesa una orden de prisión, dictada por el juez primero de lo Penal de Pichincha, Luis Solís.“No conocemos detalles particulares del eventual atentado...; simplemente, sabemos que habría gente extranjera para atentar contra el presidente de la República, ligada a algunas personas del Ecuador”, dijo Pesántez.
“El presidente Correa está al tanto de lo que sucedió, de manera que los organismos de seguridad sabrán aconsejar al mandatario para evitar que se atente en su contra”.

El Federalista: Según lo que ha trascendido, los sospechosos habrían obtenido fotos de Carondelet y planos con lo que los funcionarios dijeron eran "rutas de escape". De ser cierto, muchos seríamos sospechosos de planear atentados ya que en innumerables ocasiones hemos tomado fotos de Carondelet y con frecuencia usamos planos para guiarnos en el centro histórico. Según se dice, hubo un pago previo de dinero a un informante para conocer el plan, pero yo no me fiaría mucho.

Todo esto suena a un elaborado plan para despistar al electorado y concentrar atención en el mandatario, ponerlo como víctima de alguna conspiración internacional y continuar de este modo la negación de los datos de los computadores de Reyes, más gasolina y leña para seguir en la cansona cantaleta del "yo no fui" y el "pobrecito yo, me quiere matar la oposición." y de paso, intentar vincular a Colombia de este supuesto atentado, incluso, de creer que recuperó algún respaldo popular, llevar a cabo acciones bélicas contra Colombia.

Quien sabe, Rafael Correa no se destaca precisamente por su honestidad o por su eficiencia en temas económicos, para la mentes retorcidas de los funcionarios de gobierno, todo es válido para la campaña, incluso la compra de votos con subsidios, el uso de dinero público -flagrante peculado- y sainetes de atentados. Que no nos extrañe de que Rafael Correa "sufra" un (auto)atentado del que salga ileso o levemente herido, vamos, ya estamos acostumbrados a escuchar mentiras diarias de invisibles carreteras en construcción, puentes en marcha que ni siquiera están en licitación, de explicaciones incoherentes sobre el negociado de los pativideos o de las mentiras de funcionarios como Gustavo "camarada Juan" Larrea.

A priori, yo no me creo ni una letra de este incidente. Rafael Correa y sus esbirros a mi no me ven la cara, manga de mentirosos.

3 comments:

Jaime Izurieta Varea said...

Hagamos una lista de los presidentes que se han creido lo suficientemente importantes como para que alguien intente matarles... aunque algunos si necesitan un buen susto, no creen?

Batiduende said...

CHUTA! ME LOS CAPTURARON! Por suerte no les pagué de antemano. El Super Comando versión colombiana, ni bolsa. Ya no contrato mercenarions de los clasificados del Extra.

Danny Ayala Hinojosa said...

A buen precio y en algun diario moscovita hay ex-soldados que matan a Chávez y Correa a dos por precio de uno y de yapa al borrachín de Ortega. Pero esa no es estrategia, ya pasó con Jaime Roldós y seguimos escuchando a gente sin-yodo-en-la-sal que extraña al cretino que duplicó por decreto los sueldos quebrando a las empresas las que luego fueron "ayudadas" sucretizando la deuda socializando las pérdidas.

El sainete le salió mal a Correa y rapidito salió a desmarcarse y decir que eran estafadores nomás, minimizó el asunto porque le salió mal el tiro a su equipo de asesores y no tuvo el efecto deseado, se jalaron las cuadras.