Monday, July 17, 2006

Análisis del Diario HOY: Catecismo neoliberal de Chávez

Si algo debería aprender el Ecuador es que el presidente venezolano Hugo Chávez puede ser (en el discurso) el más radical antiimperialista, el más fogoso crítico del capitalismo neoliberal de George W. Bush, y el más solidario con Latinoamerica, pero en cuestión de negocios nada tendría que envidiarle a un corredor de Wall Street, de esos que tienen pocos años para hacerse millonarios.
No hay otra forma de explicar el segundo plantón que le hizo al Ecuador, después de ofrecerle el oro y el moro. Primero fue la promesa a su amigo personal, el ex ministro de Economía Rafael Correa, de comprarle bonos por $300 millones para que el flamante Gobierno de Alfredo Palacio dejara de depender de la “burocracia internacional” del FMI y del Banco Mundial, que le cerraron las llaves luego de que, en complicidad con un grupo de diputados, terminó con el ahorro petrolero del país que estaba en el Feirep.
Como buen estratega de Wall Street, Chávez, después de ser aplaudido por los izquierdistas ecuatorianos críticos del catecismo neoliberal, pidió que el Ecuador hiciera la emisión de bonos en la Bolsa de Nueva York (como debía ser) y que su Gobierno compraría los papeles dependiendo de las condiciones del mercado.
Luego de que el Gobierno declarara la caducidad del contrato con la estadounidense Occidental (Oxy) y de que, por esa razón, la Casa Blanca suspendiera la negociación del TLC que Quito adelantaba con Washington, Chavez llegó al Ecuador para preguntar cómo era posible que un país petrolero estuviera importando combustibles.
En un discurso en el que destacaban las palabras solidaridad, dignidad, soberanía, hermandad, Chávez firmó dos compromisos petroleros con el país y después paseó su popularidad por la Plaza Grande, fotografiándose con sus admiradores, los críticos del catecismo neoliberal. Más de un mes y medio después de esa visita, solo quedan las fotos del recuerdo.
La oferta de cooperación, en palabras de Venezuela, le iba a significar al Ecuador un ahorro de casi $300 millones, porque Caracas se comprometía a refinar el crudo que el Ecuador sacaría de los ex campos de Oxy (65 mil barriles) y a entregar, sin costo adicional, 23 mil barriles de diésel; 17 mil, de gasolina de alto octanaje, y 5 000 barriles de gas doméstico.
Pero Caracas descartó la entrega de gas y prometió a cambio diésel premium y el diluyente (aditivo que se mezcla con el residuo que arroja la refinación del crudo y se saca el fuel oil de exportación). Además, ofreció 23 mil barriles de diésel 2, para la generación termoeléctrica y el transporte pesado, cuando la demanda interna es de 19 mil barriles diarios.
Así, la solidaridad pasó a ser un mal negocio para un Ecuador seducido y tomado del pelo.

1 comment:

Rodas said...

Estimado Jaime,
El comentario tuyo me parece bastante superficial en loq ue respecta al acuerdo de cooperación con Venezuela. Esto no es un hecho aislado. Para entender la actitud del Ministro de Energía y de todo un grupo de personajes dañinos al país te invito a leer el siguiente enlace:
http://reflexionestercermundo.blogspot.com/

Saludos,
Rodrigo