Wednesday, June 25, 2008

La Matrioshka: Dictadura dentro de la dictadura

Noticia en El Universo: Cordero ya empuja la aprobación de textos y limita la discusión

Alberto Acosta pronunció ayer su último discurso como presidente de la Asamblea. El pleno, que escuchó su intervención de 19 minutos, aprobó luego su renuncia en una sesión marcada por gritos de la oposición y silencio de la mayoría oficial.
Los asambleístas de minoría interrumpían el debate para poder
intervenir, reclamaban por la intromisión del buró político de PAIS en la Asamblea y pedían que se extienda el plazo para la nueva Constitución.
La moción para acoger la dimisión la presentó uno de los asambleístas más cercanos al presidente de la República, Rafael Correa, el jefe del bloque oficialista, Galo Borja (el único que intervino por PAIS en esa fase), quien argumentó que al ser
irrevocable la renuncia solo quedaba aceptarla y rendirle un homenaje a Acosta por su gestión. Tuvo 77 votos a favor, de la mayoría oficial y el MPD.
Acosta reiteró en su discurso sus razones. “Esta posición personal de no sacrificar el debate por la premura del plazo no es compartida en sus alcances y con lo que ello significa en tiempos por la mayoría de la cúpula de Acuerdo PAIS (...). Desde allí, al retirarme de facto su apoyo, me solicitaron dar paso a otra dirección que apresure la aprobación de los textos para cumplir con la fecha tope del 26 de julio. Respeto su posición”.
Antes de bajarse del podio para sentarse junto al resto de asambleístas, concluyó con un mensaje para todas las bancadas, aunque algunos interpretaron sus palabras como un llamado que también debe llegar a Carondelet. “Siento que el ejercicio de la autoridad, responsable con quienes le designan, respetuosa del mandato encomendado, ennoblece. Lo contrario, el ejercicio del poder por el poder, embrutece. Ese riesgo no me lo correré”. Agregó, además, que se debe rechazar en los hechos, no solo en los discursos, “las viejas y desgastadas prácticas de la partidocracia”.

El Federalista: Trascienden en las palabras de Alberto Acosta que la fractura es más profunda de lo que se creía, el discurso directo y franco de Acosta revela, pese a su diplomacia, que Rafael Correa abrutadamente impuso su agenda sin importar la calidad del producto de la Constituyente, lo que importa son los afanes electorales.

Señores, la dictadura socialista como cualquier otra en la historia empieza a comerse a sus propios miembros, Acosta da un paso al costado conminado por el bureau político de Alianza País, ha quedado por sentado una vez más que "aquí se obedece y no se disiente" caso contrario será catalogado como "excesiva democracia" o "desobediente del mandato del pueblo" y quien sabe si "enemigo declarado del pueblo".

¿Quién determina qué es "desobedecer" el mandato popular? nadie mas que el caudillo de Carondelet ¿Quién determina qué es un "exceso" de democracia? Rafael Correa en persona y nadie más, incluso el bureau político de Alianza País es sólo una notaría que recoge y afirma lo que exhala el hígado del déspota sin lustre que nos malgobierna. El gobierno y su Asamblea de Bolsillo han ido demasiado lejos.


Señores, aprovecho para manifestar que el día de mañana se ha convocado a manifestaciones en Quito en la tribuna de la Shyris a las 18:H00.

3 comments:

Xica said...

Si bien jamás he compartido las ideas políticas, peor la visión económica de Acosta, debo reconocer que se ha ganado mi respeto por su postura en éste tema.

Juan Montalvo said...

Notable la frase: "aquí se obedece y no se disiente" Revela con rotundidad el nivel intelectual de los seguidores de Alianza Pais, incapaces de aportar con ideas que modifiquen el pensamiento infalible de su lider supremo. De tanto escuchar, a modo de eco, las mismas tonterias que emite su boca, repetidas y aumentadas desde su circulo intimo, el Presi ha terminado por creerse las falacias que emite. La falta de discusion de los aliancistas, eso de creer que no existe mas verdad que la impartida desde arriba, es una muestra clasica, junto con el descontrol de esfinteres, de inmadurez. Ningun nino cuestiona la existencia de Papa Noel si se lo dice su padre.

Xica, no precipites tu criterio sobre acosta basandote en un comportamiento que, a todas luces, tiene mas de sumiso que de disidente. En mi blog expongo los motivos mas razonables que inspiraron la decision de Acosta.

http://ecuadorsincensura.blogspot.com

Anonymous said...

Alberto Acosta carga con parte de la culpa, no tuvo inconveniente en permitir que se discutan estupideces y emitir mandatos mientras descuidaba la redacción de la constitución. Y habría podido hacer más por la constitución quedándose en el puesto de presidente de la asamblea usando su autoridad para postergar la fecha de entrega, en vez de retirarse para evitar que el palimpsesto que ayudó a gestar manche su "buen" nombre, o sea maldecido por las generaciones futuras. Cobarde.