Thursday, October 04, 2007

El valor liberal de la monarquía

La democracia es un desastre, deriva casi siempre a una dictadura de las mayorías donde el grupo (otros diríamos turba o populacho) que más vocifera y más votos suma puede imponer un régimen totalitario por sobre el derecho de los demás. El siglo XX está plagado de democracias como el nazismo, el socialismo o la socialdemocracia que convirtieron al mundo en una horrorosa carnicería donde se destasaron a cientos de millones de seres humanos cual bovinos. Y digo que son democracias porque por "voluntad mayoritaria" vía elecciones o vía revolución se hicieron del poder y se mantuvieron en él. George Bush, Rafael Correa, Hugo Chávez y Adolfo Hitler son y fueron demócratas en cuanto al procedimiento de sus decisiones, pues gobernaron o gobiernan basados en la cantidad de apoyo popular que mantienen o mantuvieron.

La democracia se asemeja a aquella chica en el bar que te parecía guapa con dos tragos encima, amaneces con ella y resulta que era gorda y patucha, histérica y mandona, y te sale con que estás obligado a darle la mitad de tu dinero y a pedirle permiso para todo porque "la mayoría de mis amigas dicen que debes hacerlo".

Pero parece que aún tenemos memoria genética de mejores días en nuestra historia cuando los gobiernos se basaban en monarquías centenarias y hasta milenarias que si se corrompían eran más fáciles de deponer que los actuales aparatajes estatales. Tanto es así que incluso hoy llamamos a nuestras novias "princesas" o "reynitas" (que si les parece cursi me vale un pimiento), aún se usan en los negocios letreros que dicen "El rey de los calefones" o "La reina de las langostas", productos como "Atún Real" o "Rey Leche". Quizá es porque inconcientemente sabemos que esta estupidez llamada democracia no sirve y nuestros genes recuerdan mejores épocas bajo monarquías y principados, de los cuales haciendo una investigación muy breve nos daremos cuenta que sus impuestos eran bajos, promulgaban regulaciones limitadas y usualmente ofrecían servicios de defensa y justicia eficientes, la mutua competencia entre monarcas hacían propicia la guerra pero muchas veces más la cooperación pacífica y defensa común contra imperios agresores. EEUU es una democracia y sin embargo cada generación americana ha visto la guerra durante todo el siglo pasado y el presente, algunas de esas guerras pudieron evitarse y en otras definitivamente nunca debió EEUU intervenir.

Manuel Llamas del Instituto Juan de Mariana nos trae un excelente artículo sobre El valor liberal de la monarquía que explica en forma plausible la superioridad de las monarquías por sobre esta tragedia de los comunes que llamamos democracia. Muy ilustrativo y recomendable, aunque creo yo que los gobiernos limitados son posibles en monarquías y democracias muy limitadas, y aunque el federalismo pareciese ser opuesto a la monarquía, bien podría pensarse en una confederación de territorios con distintas formas de gobierno con un estatuto común y un gobierno federal no elegido popularmente sino entre los parlamentos y coronas de los estados confederados.

A modo de chiste les dejo esta frase de mi cosecha: no soy monarquista a menos que el monarca sea yo.

1 comment:

romina said...

señor
me prece muy extremo su comentaria recordemos lo que paso en francia con la revolucion donde la gente se moria de hambre mientras tenia que ver a sus reyes vivir la grnavida, es eso lo que queremos ? es eso lo que tanto aplaude?.
somos una sociedad dinamica donde lo que no funciona se desecha como las monarquias si fueran tan buenas le cabe la duda que aun existirian ??
pero de todas maneras las democracias con sus errores y caidas son las que mas abundan en la forma de gobernarnos, la que mas resultados les ha dado a la gente y las que mas tiempo se han mantenido
usted habla de las dictaduras, pues bien estas como el nazismo son mas parecidas a una monarquia que a una democracia
lo digo con argumento de ser chilena y haber vivido una.
gracias