El Federalista: una empresa no vinculada al grupo Isaías ha sido confiscada por el gobierno, y como siempre, el hecho primero tuvo su respaldo pseudolegal pero a final de cuentas el arma, el palo y la violencia aparecen. Es así como se atropella el derecho, mediante coerción judicial siempre acompañada por la violencia si no se cede ante la amenaza de la fuerza.Siete detenidos y algunos asfixiados por el gas lacrimógeno y de
extintores de incendio son el resultado de la incursión policial durante el ingreso para la incautación de Industrias Lácteas Toni por disposición de la Agencia de Garantías de Depósitos (AGD) para tomar posesión del bien relacionado con los ex propietarios de Filanbanco, los hermanos Isaías.
Decenas de policías armados utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a otras decenas de trabajadores que trataban de repelerlos arrojando abundante leche, palos y los productos que se fabrican en la empresa, pero la fuerte presencia policial los obligó a retroceder.
En medio de gritos de desesperación, varios trabajadores asfixiados debieron ser atendidos en ambulancias que se ubicaron en los exteriores de la instalación. Otros, presas del pánico corrían por los interiores del local mientras los policías los perseguían para detenerlos.
Sunday, July 13, 2008
Violenta confiscación de Industrias Toni
Ecuador vive una dictadura
El Federalista: que nadie lo dude, la iniciativa de la Asamblea Constituyente de blindar la ilegal confiscación de medios y empresas amenazando a los jueces con la destitución si llegan a aceptar un recurso de amparo es un acto dictatorial. La acción de la Asamblea Constituyente es idéntica a la de un ex-dueño del país que mantuvo comprados o amenazados a jueces y fiscales. ¿Cuál ha sido el cambio prometido en campaña? este ha sido el cambio: cambiar de dueños de las instituciones.La Asamblea Constituyente avaló la decisión del gobierno de incautar medios de comunicación. Negó cualquier impugnación a la decisión presidencial y amenazó con echar al juez que acepte un recurso en contra.
El cuerpo legislativo nacional ecuatoriano aprobó, con 89 votos a favor de un total de 130 asambleístas, la decisión de incautar los 195 bienes del grupo Isaías y estableció que la medida que tomó Rafael Correa "no es susceptible" de ser modificada por ningún instrumento legal.
El poder de los legisladores del gobierno del delfín de Hugo Chávez fue más lejos: indicaron que cualquier magistrado que acepte un recurso legal en contra de la decisión de Correa podrá ser destituido.
...
Ecuador ratificó la cancelación de los contratos de concesión de dos emisoras de radio, a la vez que anunció que otras 229 estaciones de radio y televisión están "en proceso de reversión de sus frecuencias".
Se ha vulnerado una vez mas la independencia de los poderes del Estado, las cortes han sido intervenidas a través de su amenaza: si aceptan amparo serán destituídos los jueces que lo hagan. Se ha atropellado la Constitución al aprobar un mandato por sobre las resoluciones de las cortes, facultad que no tiene ni siquiera un Congreso legítimamente electo peor una Asamblea de legitimidad nula. De nuevo, el debido proceso se ha atropellado al impedir la legítima defensa legal de un acusado, evidenciando que el sistema judicial está subordinado al capricho de un gobernante, su bureau político y sus alzamanos en la Asamblea Constituyente.
De esta manera no solo se ha atropellado al poder judicial, se ha vulnerado el Estado de Derecho, se ha violentado la estabilidad jurídica, y tanto mas grave, se ha sentado un pésimo precedente que repercutirá en la imagen del país. Ecuador está gobernado por bárbaros que atropellan procesos, que violentan derechos cometiendo censura y robo ¿Qué seguridad jurídica ofrece este país para la inversión? ninguna ¿Qué opción existe en este país de una justicia eficiente, honesta y no politizada? ninguna.
Lo cierto es que poco a poco, y en este caso a pasos adelantados, el país pierde estabilidad económica, seguridad jurídica y oportunidades para salir del subdesarrollo.
Wednesday, March 19, 2008
Comerciantes se resisten a confiscación de sus productos (video)
El gobierno atropella los derechos más fundamentales de los ciudadanos al cobrar impuestos y confiscar su legítima propiedad, este video es evidencia de ello. Burócratas mafiosos rodeados de agentes armados del gobierno proceden a confiscar los productos de los pequeños comerciantes del país con el fin de "combatir el contrabando".
El libre comercio es un derecho natural de cada persona que proviene del derecho de propiedad, pues cualquier ciudadano debe estar en libertad de intercambiar su propiedad con otros ciudadanos siendo esta una actividad perfectamente legítima por ser pacífica y voluntaria. Sin embargo la mafia llamada Estado ve en el contrabando un "delito" pues el libre comercio erosiona la cantidad de dinero que el gobierno roba a los ciudadanos y la posibilidad de que el gobierno malgaste ese dinero en subsidios, en armamentos, en pagos a sus turbas matoniles, en sueldas y prebendas de la burocracia, en pagos de los contratos colectivos sindicales, en subvención y logística de grupos subversivos que se reunen en Quito impunemente, etc. Si el contrabando es un delito ¿dónde está la victima? no existe víctima por tanto no es delito pues no se puede describir como víctima al funcionario público parásito del esfuerzo ajeno.
Así que mientras la frontera es una coladera donde entran y salen terroristas como si fuese hotel, el gobierno lanza agentes, perros, armas y vehículos para robar a mano armada a los comerciantes confiscando sus productos, utilizando la fuerza, el cierre forzado de locales, la amenaza de prisión y el pago de multas. Todo por qué ¿por ganarse legítimamente el pan diario buscando satisfacer las necesidades de los consumidores con productos locales o extranjeros?
Esta es la naturaleza del socialismo, mientras se destina recursos a alojar y conversar con terroristas y criminales, se utiliza la fuerza contra personas pacíficas para arrebatarles su propiedad, coartar sus libertades y limitar el comercio libre. Pero casi siempre, Rafael Correa al igual que otros imbéciles llegan a los mercados a comer ceviche o guatita y pedirles el voto a los comerciantes, pero ya en el poder, los políticos los atropellan, los confiscan, les imponen impuestos, controlan los precios y coartan sus libertades y mutilan su futuro y el de sus hijos. Lamentablemente por estos pequeños comerciantes casi nadie sale en su defensa y casi siempre ellos mismos eligen a sus verdugos que se aprovechan de su poco conocimiento del aparato de violencia y corrupción que es el Estado y sus funcionarios.
Mi indignación ha superado a mi paciencia. Y es que lo vivido hoy en Quito es la misma violencia y estupidez vivida en las épocas de los controles de precios durante la presidencia de León Febres Cordero. Es la misma violencia con el mismo motivo: coartar el libre comercio y buscar bajar los precios como si con violencia y decretos se pudiese hacer eso. Ahora son policías nacionales y no Escuadrones Volantes, son camionetas y no camiones del ejército, pero son los mismos desgraciados funcionarios de aduanas o intendencias los que golpean a la gente, irrumpen en su negocio, confiscan mercadería y violentan los derechos de propiedad de los comerciantes. Costumbres bárbaras de los gobiernos autoritarios que se presumen refundadores de la república pero no son más que refundidores de esta.
Comerciantes se resisten a confiscación de sus productos (video)
El gobierno atropella los derechos más fundamentales de los ciudadanos al cobrar impuestos y confiscar su legítima propiedad, este video es evidencia de ello. Burócratas mafiosos rodeados de agentes armados del gobierno proceden a confiscar los productos de los pequeños comerciantes del país con el fin de "combatir el contrabando".
El libre comercio es un derecho natural de cada persona que proviene del derecho de propiedad, pues cualquier ciudadano debe estar en libertad de intercambiar su propiedad con otros ciudadanos siendo esta una actividad perfectamente legítima por ser pacífica y voluntaria. Sin embargo la mafia llamada Estado ve en el contrabando un "delito" pues el libre comercio erosiona la cantidad de dinero que el gobierno roba a los ciudadanos y la posibilidad de que el gobierno malgaste ese dinero en subsidios, en armamentos, en pagos a sus turbas matoniles, en sueldas y prebendas de la burocracia, en pagos de los contratos colectivos sindicales, en subvención y logística de grupos subversivos que se reunen en Quito impunemente, etc. Si el contrabando es un delito ¿dónde está la victima? no existe víctima por tanto no es delito pues no se puede describir como víctima al funcionario público parásito del esfuerzo ajeno.
Así que mientras la frontera es una coladera donde entran y salen terroristas como si fuese hotel, el gobierno lanza agentes, perros, armas y vehículos para robar a mano armada a los comerciantes confiscando sus productos, utilizando la fuerza, el cierre forzado de locales, la amenaza de prisión y el pago de multas. Todo por qué ¿por ganarse legítimamente el pan diario buscando satisfacer las necesidades de los consumidores con productos locales o extranjeros?
Esta es la naturaleza del socialismo, mientras se destina recursos a alojar y conversar con terroristas y criminales, se utiliza la fuerza contra personas pacíficas para arrebatarles su propiedad, coartar sus libertades y limitar el comercio libre. Pero casi siempre, Rafael Correa al igual que otros imbéciles llegan a los mercados a comer ceviche o guatita y pedirles el voto a los comerciantes, pero ya en el poder, los políticos los atropellan, los confiscan, les imponen impuestos, controlan los precios y coartan sus libertades y mutilan su futuro y el de sus hijos. Lamentablemente por estos pequeños comerciantes casi nadie sale en su defensa y casi siempre ellos mismos eligen a sus verdugos que se aprovechan de su poco conocimiento del aparato de violencia y corrupción que es el Estado y sus funcionarios.
Mi indignación ha superado a mi paciencia. Y es que lo vivido hoy en Quito es la misma violencia y estupidez vivida en las épocas de los controles de precios durante la presidencia de León Febres Cordero. Es la misma violencia con el mismo motivo: coartar el libre comercio y buscar bajar los precios como si con violencia y decretos se pudiese hacer eso. Ahora son policías nacionales y no Escuadrones Volantes, son camionetas y no camiones del ejército, pero son los mismos desgraciados funcionarios de aduanas o intendencias los que golpean a la gente, irrumpen en su negocio, confiscan mercadería y violentan los derechos de propiedad de los comerciantes. Costumbres bárbaras de los gobiernos autoritarios que se presumen refundadores de la república pero no son más que refundidores de esta.